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Mostrando entradas de 2013
Casi termina mi estancia en esta región del estado de Coahuila, en el transitar de los días he recorrido cientos de kilómetros y logrado entender un poco de la dinámica social, de la ecología del sitio y de sus necesidades más apremiantes. Comencé a escribir este blog con la intención de hablar principalmente de la terrible cultura que tenemos sobre los recursos naturales no renovables, es el caso del agua, de igual manera que es el caso la escasez que se tiene de este recurso en General Cepeda, debido a una sequía de tres años en la cabecera municipal, de cinco en algunas de la comunidades más alejadas y más adentro del continente, en medio del desierto y la sierra. Un desierto cansado, una población agotada... en el pasado me tocó conocer niños que nunca habían visto llover, aquí los adultos empiezan a olvidar como es la lluvia, pero también como era tener ganado, como era que fluyera el agua en los canales, como se re...

Maletas

He ido de un lado a otro cargando a cuestas mi equipaje, como la tortuga traigo a cuestas una vida... cepillo de dientes, pasta, champú, cámara fotográfica, tus ojos, tu sonrisa, tus palabras matutinas, traigo también algunas mañanas en Isabel, algunas tardes de Cananea y un sabor a nuez y esperanza de estas tierras del noreste...

Viento

Me despertó el viento, tocaba fuerte a la ventana, ululaba, hacia rodar los chamizos, salí y me empujo fuerte, el viento me recordó que no soy un papalote, que tengo los pies en el suelo, empujó entonces nuevamente e hizó volar mis sueños.... el viento.

Lugares

Soy un nostálgico... De los lugares en que he estado, de los momentos vividos, pero sobre todo de las personas que he conocido y con quienes he compartido mi vida... Soy nostálgico de la música, de los sonidos de la selva, del silencio del desierto, del rumor del mar (el jóven poeta no conoce el mar, pero lo extraña y siente nostalgia por su olor a sal) de las risas, de los bailes. En días pasados alguien me contó una historia, alguien con una enorme ancla al pasado... la historia era más o menos la siguiente: Había una vez Un muchacho que miraba los ojos de una chica y los buscaba entre la gente, un muchacho que perseguía la risa, y la voz...
La sequía mata, seca, la flora disminuye su capacidad de propagación, las manos se agrietan, los rostros se marcan, se marchitan los sueños... le pregunte a un grupo de veinte muchachos ¿ustedes sueñan? nada, nadie levantó la mano, un segundo grupo de casi treinta y algunas pocas manos tímidas apenas levantadas, un tercer grupo de aproximadamente veinticinco, un promedio de edad de 16-17 años la dicha pregunta: ¿ustedes sueñas? no pude evitar sonreír grande, enorme, al ver veinte manos levantadas en todo lo alto ¡yo! ¡yo le quiero platicar mis sueños!... ¡sigamos! General Cepeda, Coahuila. Enero 31 2013