Entradas

Mostrando entradas de julio, 2018

Tiempos violentos y tristes

Chamachán SalGon 29 de junio a las 18:50  ·  Hace siete meses mataron al guardia de seguridad que cuidaba la entrada a una zona residencial, hace tres a don J, el líder de una cooperativa de pescadores, él y su hermano cayeron bajo la ráfaga constante de tres cuernos de chivo y mientras escupían sus agresores improperios a grito pelao, sus armas escupían munición y muerte. Hace unas semanas afuera de un bar asesinaron a una periodista, una candidata y el chófer de esta última, era de madrugada, habían bailado y cantado, salieron del sitio y sus cazadores los venadearon y desaparecieron, a una de ellas le sepultaron en el rostro (que en vida había sido hermoso y sonriente) un tiro de gracia, como si fuese necesario después de tanta bala... Así el istmo, así estos tiempos violentos y tristes... Seguimos

Queso y totopo

Chamachán SalGon 3 de julio a las 23:53  ·  Aquí los días son complicados, hoy enmedio de la derrota diaria un productor me regalo queso y totopo... Nos ha hecho la semana a tres mortales con este manjar de dioses
traigo navaja, cerillos, cargo con agua para no deshidratarme, por si las moscas, en el ropero guardo camisa, corbata y un pantalón de vestir, tengo a la mano una lámpara por si tiembla y hay que buscar refugio.... leo constantemente noticias, sigo aprendiendo aunque ya cumplí cuarenta... deje de victimizarme hace años, sonrío al sol y manejo bajo la lluvia, lloro ausencias y me enojo sin golpear paredes, respiro profundo, camino diario... tengo a la mano una brújula que apunta siempre al norte, siempre a ti, mi casa

Llanto por la muerte de un perro

Llanto por la muerte de un perro Hoy me llegó la carta de mi madre y me dice, entre otras cosas: —besos y palabras— que alguien mató a mi perro. “Ladrándole a la muerte, como antes a la luna y al silencio, el perro abandonó la casa de su cuerpo, —me cuenta—, y se fue tras de su alma con su paso extraviado y generoso el miércoles pasado. No supimos la causa de su sangre, llegó chorreando angustia, tambaleándose, arrastrándose casi con su aullido, como si desde su paisaje desgarrado hubiera querido despedirse de nosotros; tristemente tendido quedó —blanco y quebrado—, a los pies de la que antes fue tu cama de fierro. Lo hemos llorado mucho…” Y, ¿por qué no? yo también lo he llorado; la muerte de mi perro sin palabras me duele más que la del perro que habla, y engaña, y ríe, y asesina. Mi perro siendo perro no mordía. Mi perro no envidiaba ni mordía. No engañaba ni mordía. Como los que no siendo perros descuartizan, destazan, muerden en las magistraturas, en las fábricas, en los in...

¿entonces ingeniero?

Y ¿entonces ingeniero? Es que no soy ingeniero, no estudié eso, soy Ramadán a secas Pues a los ingenieros les costo mucho trabajo ser ingenieros... Pues si, lo sé, a mi me ha costado también mucho trabajo ser Ramadán