Bitàcora del Agua
MI madre guarda algunas fotografías de cuando era niña y vivía en la misma casa en la que yo he vivido durante casi todos mis años, fueron tomadas hace cerca de 50 años en un lugar llamado la Cascada, ahora colonia de la delegación Alvaro Obregón, ¿Qué tienen de particular estas fotos? la respuesta es clara: el agua.
Hace 50 años mi madre solía pasear con mi abuelo y sus hermanos en un rìo de aguas claras y echarse clavados de ciertas piedras que recibían el sobrenombre de "las nalguitas" (por su similitud al trasero de un niño) directo al agua profunda de un río hoy desaparecido.
El nombre aún permanece, La Cascada, en memoria de aquel que fuera uno de los muchos hoy extintos ríos de la zona poniente de la ciudad de México, ¿el agua?... el agua se fue, se la llevaron los colonos, las autoridades que entubaron todo, los habitantes ciegos de esta nuestra ciudad.
Ella no recuerda bien a bien cual fue el proceso de desecación de este sitio, en esos años se presentaron en su vida personal muchos eventos que la distrajeron de los paseos sabatinos y dominicales, eventualmente se volvió estudiante, contadora, novia, enfermera de una madre con leucemia y esposa. Se mudo a San Ángel, se hizo madre, regreso al barrio hace 30 años, y se encontró con que aquel lugar de sus recuerdos había desaparecido para siempre. Calles y casas, y a veces charcos de agua sucia ocupaban su lugar: ¿Cómo algo tan bello, tan antiguo, había desaparecido? ¿Donde habían quedado "las nalguitas", las caídas de agua? ¿Donde quedo la Cascada? esas son las preguntas que ella y seguramente otros incautos se plantearon.
He escuchado muchas historias de dicho sitio, a veces dude de su veracidad, es difícil creer que en donde ves una colonia, casas y miles de personas, existiera un rió... pero he visto las fotos y escuche la historia de boca de mi abuelo, de mis tíos y de muchos de los vecinos contemporáneos de mi madre y de mi abuelo, termine convenciendome de la historia... dudo que alguien menor que yo la crea, sus padres en muchos de los casos crecieron en ausencia del rió o la cascada, ¿que pensaran ellos del nombre de su colonia?
Esta es una bitácora del agua, una historia que se ha ido escribiendo a lo largo de cientos de años en la cuenca mal llamada valle de México, en nuestro país y en el mundo. Una historia de vergüenza, y de olvido...
Hace 50 años mi madre solía pasear con mi abuelo y sus hermanos en un rìo de aguas claras y echarse clavados de ciertas piedras que recibían el sobrenombre de "las nalguitas" (por su similitud al trasero de un niño) directo al agua profunda de un río hoy desaparecido.
El nombre aún permanece, La Cascada, en memoria de aquel que fuera uno de los muchos hoy extintos ríos de la zona poniente de la ciudad de México, ¿el agua?... el agua se fue, se la llevaron los colonos, las autoridades que entubaron todo, los habitantes ciegos de esta nuestra ciudad.
Ella no recuerda bien a bien cual fue el proceso de desecación de este sitio, en esos años se presentaron en su vida personal muchos eventos que la distrajeron de los paseos sabatinos y dominicales, eventualmente se volvió estudiante, contadora, novia, enfermera de una madre con leucemia y esposa. Se mudo a San Ángel, se hizo madre, regreso al barrio hace 30 años, y se encontró con que aquel lugar de sus recuerdos había desaparecido para siempre. Calles y casas, y a veces charcos de agua sucia ocupaban su lugar: ¿Cómo algo tan bello, tan antiguo, había desaparecido? ¿Donde habían quedado "las nalguitas", las caídas de agua? ¿Donde quedo la Cascada? esas son las preguntas que ella y seguramente otros incautos se plantearon.
He escuchado muchas historias de dicho sitio, a veces dude de su veracidad, es difícil creer que en donde ves una colonia, casas y miles de personas, existiera un rió... pero he visto las fotos y escuche la historia de boca de mi abuelo, de mis tíos y de muchos de los vecinos contemporáneos de mi madre y de mi abuelo, termine convenciendome de la historia... dudo que alguien menor que yo la crea, sus padres en muchos de los casos crecieron en ausencia del rió o la cascada, ¿que pensaran ellos del nombre de su colonia?
Esta es una bitácora del agua, una historia que se ha ido escribiendo a lo largo de cientos de años en la cuenca mal llamada valle de México, en nuestro país y en el mundo. Una historia de vergüenza, y de olvido...
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