No soy bueno para los nombres, se me olvidan, voy por ahí sin saber nombres de calles, de avenidas o e staciones del metro. Hay algunos que saben no solo los nombres de los avenidas, se aprenden los de los cerros, las montañas, los de ríos extintos, de canales que ni sus abuelos conocieron. Algunos incluso, llaman por sus nombres a los limpiaparabrisas, a las señoras que venden dulces en los cruceros, a los niños que se monean afuera del metro..
Comentarios