Don F vino una tarde a hablarme con el corazón triste, su mujer había fallecido dos días antes, aquel hombre viejo cerró la puerta, me dijo, para no hablar bajito, la verdad es que no quería que nadie lo viera llorando.
-Las noches son largas, veo las lechuzas volando y ululan cuando ven a los perros en el patio, los murciélagos chupan las flores de azalea, son muchos los minutos entre que cae el sol y regresa nuevamente al cielo...
A Don F le dicen el juez, tiene un carácter irascible y explosivo, una tarde, hace unos meses me gritaba insultos en la calle, unos días después me enseñaba clarito el brillo de su machete... dos días después venía a pedir disculpas y me abrazaba con su camisa mojada por el sudor de la canícula.
Así han sido nuestros encuentros...
Le sugería un día llevarlo hasta el consultorio de la terapeuta y le ayudaran a dejar de contar los minutos por la noche....
- ¡No estoy loco, cabrón chilango necio!
- Vale pues, no esta loco, juez necio, pero necesita ayuda para dormir
-Las noches son largas, veo las lechuzas volando y ululan cuando ven a los perros en el patio, los murciélagos chupan las flores de azalea, son muchos los minutos entre que cae el sol y regresa nuevamente al cielo...
A Don F le dicen el juez, tiene un carácter irascible y explosivo, una tarde, hace unos meses me gritaba insultos en la calle, unos días después me enseñaba clarito el brillo de su machete... dos días después venía a pedir disculpas y me abrazaba con su camisa mojada por el sudor de la canícula.
Así han sido nuestros encuentros...
Le sugería un día llevarlo hasta el consultorio de la terapeuta y le ayudaran a dejar de contar los minutos por la noche....
- ¡No estoy loco, cabrón chilango necio!
- Vale pues, no esta loco, juez necio, pero necesita ayuda para dormir
Pasaron las semanas, ayer vino a verme y nos sentamos a comer totopo con queso, me decía que le falta el aire, que siente que la muerte se esconde detrás de los almendros a fumar hierba santa y que ha visto sus ojos luminosos observándolo, cuenta que ya tendió una hamaca la muerte y se recuesta silenciosa, cerquita, velando sus días interminables.
-¿Qué hacemos? ¿le presento a los psicólogos? ¿habla con ellos?
-Si biche, quiero que alguien me ayude a perdonarme tantos remordimientos, no estoy loco, pero a veces me vuelvo.
-¿Qué hacemos? ¿le presento a los psicólogos? ¿habla con ellos?
-Si biche, quiero que alguien me ayude a perdonarme tantos remordimientos, no estoy loco, pero a veces me vuelvo.
Pactamos una cita, pensé que no venía, que buscaría por otro lado, algún brujo, otro anciano... me equivoque, llego a la cita fijada.
-Vamos, llévame, quiero hablar, quiero curarme, es tiempo...
24 julio 2018
24 julio 2018
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